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29/06/2026

Mucho más que un techo

En un contexto social marcado por la creciente complejidad de las migraciones juveniles y la necesidad de respuestas sostenidas a la exclusión residencial, iniciativas como BACstation se han consolidado como ejemplos de intervención integral capaces de transformar trayectorias vitales.

Este proyecto de acogida, impulsado por BarcelonActua, cuenta con el respaldo de las Convocatorias de Proyectos Sociales de la Fundación "la Caixa", un programa que desde hace más de 25 años impulsa entidades sociales orientadas a la igualdad de oportunidades y la inclusión.

BACstation nació como respuesta a una emergencia

BACstation nació en 2020 como respuesta de emergencia durante el confinamiento, cuando un hostal vacío se convirtió en refugio temporal para jóvenes en situación de calle.

Lo que empezó como una solución coyuntural ha evolucionado hasta convertirse en un modelo de acompañamiento estable, que hoy atiende a decenas de jóvenes migrantes que llegan solos a España sin red familiar ni recursos.

El proyecto ofrece mucho más que alojamiento: vivienda temporal, acompañamiento emocional, aprendizaje del idioma, orientación laboral, formación y apoyo en trámites administrativos, con el objetivo de favorecer una autonomía real y sostenible.

Modelo de convivencia estructurada

Uno de los casos que mejor ilustran el impacto del programa es el de Ossama Mamoumi, un joven marroquí de 21 años que llegó a Barcelona tras un largo viaje en busca de oportunidades.

Tras meses viviendo en la calle, encontró en BACstation un punto de inflexión. Su testimonio refleja la realidad de muchos jóvenes que llegan sin referencias: la incertidumbre, la vulnerabilidad y la necesidad de reconstruir una vida desde cero en un entorno desconocido.

Hoy, gracias al acompañamiento del proyecto, estudia un grado medio de Gestión Administrativa y trabaja hacia su regularización administrativa y laboral.

El funcionamiento de BACstation se basa en un modelo de convivencia estructurada y acompañamiento educativo continuo. En sus distintas viviendas —situadas en barrios como Vallcarca, Lesseps o Sant Antoni— conviven jóvenes que comparten responsabilidades, rutinas y espacios de aprendizaje.

Educadores e integradores sociales diseñan itinerarios personalizados que combinan formación reglada, prácticas profesionales y desarrollo de competencias personales.

A ello se suma un elemento clave: el aprendizaje del idioma como herramienta de autonomía y cohesión social.

La dimensión comunitaria

La dimensión comunitaria es otro de los pilares fundamentales del proyecto.

Cada día, voluntarios y voluntarias participan en actividades de acompañamiento, refuerzo educativo e intercambio cultural.

Este contacto directo no solo facilita el aprendizaje del catalán y el castellano, sino que contribuye a generar vínculos reales con el entorno.

En este sentido, espacios comunitarios como Can Carol se convierten en puntos de encuentro donde los jóvenes dejan de ser percibidos como beneficiarios de un recurso social para integrarse como vecinos activos del barrio.

Inserción laboral

El impacto de esta integración se refuerza mediante la colaboración con empresas comprometidas con la inserción laboral.

Un ejemplo significativo es el supermercado ecológico Veritas, que ha facilitado procesos de contratación y regularización mediante contratos laborales vinculados a itinerarios de arraigo.

Este tipo de alianzas demuestra que la inclusión social no es solo una cuestión de apoyo asistencial, sino también de compromiso del tejido empresarial.

El papel de la Fundación "la Caixa"

En este ecosistema de colaboración público-privada, la Fundación "la Caixa" desempeña un papel clave.

A través de sus Convocatorias de Proyectos Sociales financia iniciativas que promueven la inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad, apoyando a entidades que trabajan desde la proximidad y la innovación social.

Su enfoque se basa en la sostenibilidad de los proyectos y en su capacidad para generar impacto medible en la vida de las personas atendidas.

Desde su creación en 1999, estas convocatorias han impulsado más de 25.000 proyectos en toda España y han atendido a más de 10 millones de personas, consolidando un modelo de intervención social que combina recursos económicos, acompañamiento técnico y visión estratégica.

En el caso de BACstation, este apoyo ha permitido ampliar plazas, mejorar recursos residenciales y reforzar los itinerarios de inserción sociolaboral.

Más de 300 jóvenes emancipados

Más allá de la asistencia inmediata, el verdadero valor del proyecto reside en su capacidad de transformación a largo plazo.

Más de 300 jóvenes han conseguido ya emanciparse con contrato de trabajo y situación regularizada tras su paso por el programa.

Sin embargo, el principal reto actual no es únicamente el empleo, sino el acceso a la vivienda, una barrera que dificulta la última fase de la integración.

BACstation responde a este desafío con una nueva línea de pisos de transición, donde los jóvenes que ya han alcanzado estabilidad laboral pueden residir temporalmente con un alquiler asequible antes de su emancipación definitiva.

Este modelo refuerza la idea central del proyecto: no se trata solo de ofrecer un techo, sino de acompañar procesos vitales completos.

En definitiva, BACstation representa una síntesis de colaboración entre entidades sociales, instituciones y empresas, con el respaldo de la Fundación "la Caixa", en un esfuerzo compartido por construir itinerarios de inclusión reales.

Una "estación" —como su propio nombre indica— que no es un destino final, sino una parada necesaria para que cientos de jóvenes puedan, por fin, continuar su camino con autonomía, dignidad y oportunidades.

Guillermo García



 

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